Archivos de la categoría trabajo

Cuidado con las Redes Sociales!

Ya ha llovido desde mi ultima publicación, lo sé… pero el tiempo es limitado, y no doy para todo… Huele a excusa desde lejos, y no voy a negar que para ciertas cosas soy un tanto perezoso, pero la realidad es que en los últimos meses he tenido “más trabajo” de lo normal, he tenido los exámenes que acabé el día 6 de este mes y de por medio las navidades, que quieras o no, requieren su tiempo de disfrute, aunque se aun poquito…

Después de justificar mi ausencia, hoy os traigo una (desagradable) pequeña anécdota que me ocurrió hará 1 mes aproximadamente. Quiero compartirla con “vosotr@s”, oh mi audiencia imaginaria, o para el/la que lea esto. Si os atrevéis si que me gustaría saber vuestra opinión.

Estaba yo en mi mesa cuando mi teléfono empieza a sonar. En la pantalla del fijo atiendo a ver la palabra GERENTE. Esto no me pone nervioso, tengo buena relación con mi Gerente y una comunicación muy fluida con él (demasiada quizás bajo su opinión jejeje).

GERENTE: Jon, te leo un mensaje que nos han dejado…

YO: Vale, dime.

GERENTE: El pasado X de Noviembre me compré una lavadora que no ha funcionado desde el primer día y bla, bla, bla… – Yo aquí no sabia en que parte entraba yo, pero seguí escuchando –  bla, bla, bla… y quiero dejar constancia de la mala atención que me han dado Paco, María, etc.. (todas las personas con las que el cliente se había cruzado mensajes para que le dieran una solución con su estropeada lavadora) y quiero hacer mención especial a la falta de profesionalidad de JONATHAN GIL (es decir, yo).

Yo: :O

GERENTE: Quien es este Jon?

Yo: No tengo ni idea! Quien firma o quien escribe ese mensaje?

GERENTE: Un tal XXXXXX XXXXXXX, te suena?

Yo: Hostia! Esa persona, lleva días visitando mi perfil de LinkedIN y le he aceptado la solicitud!

GERENTE: Pues mira para que era…

Contexto: En mi perfil de LinkedIN tengo puesto “RESPONSABLE DEL HUB BIZKAIA B2B”, y por lo que sea, esta persona pensó que yo tendría capacidad de solucionar su problema de compra en tienda, sin haber articulado tan siquiera una palabra con él.

Le pido el teléfono de esta persona a mi Gerente ya que quizás yo esté pensando mal, y sea un cliente mío al que he podido fallar en algo (soy humano). Llamo y cuando me coje, me presento y le suelto la muletilla “soy la Jonathan Gil, que has estado buscando por redes sociales…”. Os dejo un fragmento de la conversación:

CLIENTE: Ah! Ahora si que llamas eh! Ahora si eh!

Yo: Disculpa, pero te he atendido yo en algo con lo que hayas tenido problemas?

CLIENTE: NO TENGO LAVADORA Y SOIS UNOS IMPRESENTABLES! Y MIRA CUANDO TE NOMBRO COMO HAS CORRIDO A LLAMARME!

Yo: Pero te das cuenta de que no puedes apuntar a dar a todo el mundo que te dé la gana? Tú no sabes de mi situación y puedes hacer que gente se vaya a la calle! (Gracias a Dios, todos estamos arropados por la confianza de nuestros superiores)

CLIENTE: Y MI ROPA? A NADIE LE IMPORTA QUE NO PUEDA LAVAR MI ROPA!

Yo: …

Después de escucharle, hablé con mi Gerente y aun estando caliente como solo una llamada de este tipo puede ponerte, no pude más que darle la razón al cliente “acosador”.

Por lo visto pagó por que le llevasen la lavadora y se la dejasen puesta. Ésta estaba mal y no evacuaba agua. El cliente se dio cuenta cuando ya habían pasado 15 días o así, pero a mí, que odio las chapuzas y no tengo ni idea de detectar un fallo de este tipo (quizás se lo achacaría a haber cargado en exceso la lavadora o vete tú a saber que más), me hubiera pasado igual…

Al final el cliente se presentó en la tienda, con su pareja, la cual dejo constancia de yo era un impresentable por haber llamado a su chico a un teléfono privado (que el cliente dejó par ser contactado, que conste en acta), y les dieron una solución, antes dijo que de no haberle dado una solución tendríamos que haber lavado sus bragas en la tienda. FIN.

Os lo he contado, no por el morbo que sé que levantan estas cosas que no le pasan a un@, sino para que veáis lo que puede hacer una persona con acceso a internet en su móvil y mucha mala baba. Que opináis? Os juro que estuve a punto de cerrar y darme de baja hasta del Teletexto! Creo que TODAS las redes sociales, más que unir a personas, las está separando y que se han convertido, desde hace tiempo, en las cloacas del pensamiento humano. Hasta LinkedIN creo que cada vez se parece más a Facebook o X donde la gente deja de hablar de trabajo para decantarse por política (no la política que tiene que ver con el trabajo, sino la política que divide), religión o cualquier conversación prohibida en una comida familiar.

4 comentarios

Archivado bajo comercial, trabajo

Sesgos Cognitivos en el Entorno Laboral

Imagen sacada de: https://saveahater.accem.es/2019/09/19/delincuencia-prejuicios-y-mentiras/

 

Si vengo hoy aquí y os digo que vivimos en un mundo lleno de prejuicios pocos seréis los que me llevéis la contraria. Y es que en un mundo donde lo material es lo primero que nos entra por los ojos, y el que lo niegue, por favor, que me lo ponga en los comentarios, es difícil no dejarse arrastrar psicosocialmente por la voz del “populacho”.

Todo el mundo se siente inseguro cuando va a ciertas horas por la calle, ojo al acecho de captar cualquier anomalía o ruido raro porque nos han dicho que, a esas horas, todo el mundo que está en la calle no es de fiar… bien, pues tú estás en la calle, ¿acaso no eres de fiar? Y como esto más cosas… los negros juegan todos bien al baloncesto, los chinos son unos máquinas en matemáticas, si es indio y maneja un ordenador es un hacker, los judíos los mejores en finanzas, los catalanes unos tacaños, los vascos unos exagerados, ¡los andaluces los más graciosos… Prejuicios everywhere!

¿Y porque empiezo hablando de prejuicios? Porque os traigo hoy algo parecido: Los sesgos cognitivos. Ambos son elementos economizadores del pensamiento (Piaget), es decir, sirven para que tu mente obtenga una información rápida ante la acomodación de esta en tu cerebro al relacionarlo con un evento (sirvan como ejemplo los anteriores prejuicios expuestos). Los sesgos por su parte economizan de otra manera, al final sirven para lo mismo, que es “no pensar tanto” (algo muy de moda en los tiempos que corren). Aquí os vengo a poner unos cuantos, todos ellos sacados de la siguiente web 50 sesgos cognitivos que deberías conocer – Cecilia Cores . He elegido los que más se pueden dar en el entorno laboral, pero, si os gustan, acceded por favor a la página indicada donde vais a encontrar información muy interesante al respecto.

  • Sesgo de CORRESPONDENCIA: (No vemos en los demás lo mismo que en nosotros) María llega tarde al trabajo, es una perezosa. Yo llego tarde; Ha sido por el tráfico.
  • Sesgo del PENSAMIENTO EN GRUPO: (Por mantener la armonía del grupo, hacemos cosas sin sentido) María quiere un helado, Pepe comprar camisetas. Yo sugiero camisetas con imágenes de helados.
  • Sesgo del FALSO CONSENSO: (Mi opinión a la basura por seguir a la del grupo) Yo creo que la decisión del Gerente no es la correcta. Todos apoyan su decisión. Yo también lo hago.
  • Sesgo de CONFIRMACIÓN: (Buscamos argumentos que confirmen nuestra hipótesis, y ocultamos los que no) Los coches verdes pagan más de seguro que los blancos…lo he visto en Google (no admito que un amigo, que trabaja en seguros, me ha dicho que esto es un mito).
  • Sesgo del SUPERVIVIENTE: (Nos centramos en estrategias que sobrevivieron a un proceso en lugar de innovar o revisar las estrategias que fallaron) Decidimos implementar una campaña de Marketing que le funcionó a la competencia, en lugar de innovar o mejorar las nuestras.
  • Sesgo del EFECTO ESPECTADOR: (Cuanta más gente hay cerca, menos probabilidad de que alguien ayude) Hay que entregar un informe para mañana y somos 47 personas (¡Alguien lo hará, relax! – Spoiler: Nadie lo hace… si fuese un grupo de 3, se organizarían mejor).

¿Qué más sesgos se os ocurren? De verdad, echad un vistazo a la página de Cecilia Cores. ¡Es super interesante! ¿Qué sesgos se os presentan a diario a vosotros o en vuestro entorno?

¡Os leo en comentarios! Un abrazo y que tengáis buen inicio de semana.

50 sesgos cognitivos que deberías conocer

Deja un comentario

Archivado bajo criminologia, social, trabajo

LA CRIMI-TURRA: Conductas Incívicas en el entorno laboral (Conductas I)

https://www.freepik.es/foto-gratis/violencia-lugar-trabajo-colegas_24998452.htm#fromView=search&page=1&position=4&uuid=5443a30d-c334-4137-b5b0-303f2100dcbc

Creo que cada vez que vaya a hablar de “cositas” relacionadas con la Criminología, las incluiré en esta sección, ¡LA CRIMI-TURRA! Por lo menos hasta que el Blog no se dedique plenamente a hablar sobre la ciencia del crimen.

Hoy vengo a hablaros de las Conductas Incívicas, o como las bautizaron Andersson y Pearson (1999): ‘Conductas I’.

El Acoso Laboral está establecido en nuestro Código Penal desde 2010. Si os paráis a pensar, no hace tanto de ello. Vamos a ver que se dice al respecto:

“… serán castigados los que, en el ámbito de cualquier relación laboral o funcionarial y prevaliéndose de su relación de superioridad, realicen contra otro de forma reiterada actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, supongan grave acoso contra la víctima”

(Código Penal. Art. 173, 1, párrafo 2º)

Aquí habría que matizar algunos aspectos:

  1. El Acoso Laboral se puede dar entre iguales, no se da únicamente de “arriba abajo”, es decir, se entiende “superioridad” en términos subjetivos donde alguien se crea “superior” a otro. También cuando el trabajo de una persona depende para el de otra.
  2. El concepto de “reiterado” es vital, no siendo suficiente un hecho aislado. Esto ultimo podrá catalogarse como otro delito, pero no se atribuirá a un caso de Acoso Laboral.
  3. La última parte ha de entenderse en el sentido de que “imposibiliten” el correcto desarrollo profesional e interfieran en el día a día de la víctima o acosado hasta el punto de influir en su vida fuera del entorno laboral.

¿Tenemos claras estas apreciaciones? ¡Bien, tiremos para adelante!

Lo antes expuesto sería la forma más grave a la que puede llegar una relación laboral, digamos que sería la punta del iceberg, y solo espero que dentro de vuestras empresas estén bien definidos los protocolos de actuación ante casos de este tipo. Ya no solo si os afectan a vosotros, si no por si ocurren a vuestro alrededor. Ya somos mayores como para si vemos que al compañero de al lado le están “puteando”, no tomemos cartas en el asunto. ¿Estamos de acuerdo? Pero hoy os vengo a hablar de conductas que ocurren mucho antes. Conductas que podemos llegar a cometer todos nosotros incluso sin querer, y que están catalogadas como Conductas Incívicas. De hecho, su peligrosidad radica precisamente en su ambigüedad o capacidad para pasar desapercibidas. Ejemplos para ellas pueden ser las siguientes:

  • Llamar a alguien por teléfono para pedirle algo, equivocarnos al marcar y cuando oigamos señal colgar sin antes pedir disculpas por habernos equivocado.
  • Quedarnos en la puerta de un despacho mientras alguien habla por teléfono esperando que acabe para consultarle algo.
  • No respetar el trabajo de un@ compañer@ interrumpiéndole para que nos atienda con un asunto nuestro.
  • No mantener limpio y ordenado nuestro puesto cuando trabajamos en un espacio común.
  • Llegar tarde al trabajo e ir conduciendo de manera agresiva “intimidando” a los demás conductores que no tienen el mismo problema que tú.
  • Ignorar a alguien o dejarle de hablar en el trabajo por los motivos que sean.
  • Poner en duda el juicio u opinión del/a Responsable de un trabajo especifico pensando que nosotros lo hubiéramos hecho mejor en lugar de aportar otro punto de vista constructivo.
  • Ocultar información a sabiendas de que ello beneficiaría al desempeño de un@ compañer@, ahorrándole muchas horas de trabajo.
  • No recompensar o reconocer un trabajo bien desempeñado.
  • Excluir a alguien de una reunión informal.
  • No mencionar a un miembro de un equipo cuando se está alabando el trabajo del mismo.

Quizás me haya extendido en los ejemplos, pero quiero que veáis que todas ellas (y muchas más) son formas de agresión. Y esto último ha sido muy investigado por la Psicología últimamente. Y es que una persona no “se tuerce” porque si. Detrás de cada miembro de la sociedad hay una historia que no todos conocemos. Cuando vamos a comprar el pan nos cruzamos con gente que en silencio están pasando por momentos subjetivamente delicados. Pueden ir desde un ruidito que hace el coche al arrancar que nos tiene preocupad@s, hasta un familiar con una enfermedad terminal. Alguien puede que haya sido dejado por el que creía que era el amor de su vida, o tener dificultades para cazar “ese” Pokemon tan poderoso en el PokemonGo… todos libramos guerras internas en nuestro día a día para que ahora venga un@ “HDLGP” (Que bonito es el castellano… todos me habéis entendido) a tocarnos la moral en nuestro trabajo cuando quizás este sea nuestra válvula de escape (¡aquí ojo! Ya hablaremos otro día al respecto de esto).

¿Y la culpa siempre es de cada uno de nosotros? Si y no. No podemos dejar de mirar a la Cultura de la Empresa o Capacidad de Liderazgo de las personas que tenemos por arriba.

Cómo la Empresa en la que trabajamos enfoca las relaciones laborales es vital de cara a la calidad del ambiente de la misma. Se ha escrito mucha literatura sobre este campo, y atendiendo a algunos autores (p. ej., Einarsen y Hauge, 2006; Topa, Morales y Gallastegui, 2006; Topa et al., 2007) tenemos que vigilar los siguientes ámbitos donde se genera esa tensión que al quebrar da lugar a lo antes mencionado:

  • Condiciones de trabajo: Cuando existe sobrecarga de trabajo y nos sentimos desbordados, aumenta el estrés.
  • Entorno laboral competitivo y negativo: Se da mucho en empresas que viven mirando Rankings absurdos de manera constante donde llegas a obsesionarte porque tu equipo/unidad de negocio o tú mism@ estéis en lo más alto. Si se fomenta positivamente, bien, pero si solo sirve para meter palos, mal. Luego vamos con el liderazgo.
  • Evaluación subjetiva de la productividad y Sistema de Recompensas: Aquí da igual que seas un/a profesional como la copa de un pino, si no le caes bien a tu superior, estás jodid@! ¿Es eso justo? Yo al trabajo voy a trabajar, no a jugar al golf con mi superior… me entendéis. Pues esto pasa mucho, creedme.
  • Deficiencias en el diseño del puesto de trabajo: “Tienes que hacer”, si, pero ¿cómo? Me pides que incremente mis ventas un X%, ¿de que medios dispongo? ¿Cuales son mis funciones? ¿Mis objetivos? ¿Mis incentivos? Si todo esto no está bien definido y vivimos en un entorno donde te sueltan en un Departamento y suerte! Vamos mal…

Y esto de aquí arriba, en mayor o menor medida, pasa en muchas empresas, o por lo menos yo lo he visto… Pero si se da, ¿No existe un paraguas o algo que nos proteja de ello? La Cultura es inherente a la Empresa, pero un buen líder puede frenar/mitigar todas las malas praxis.

Existen muchos métodos de liderazgo, pero me voy a centrar en estos 4:

  • Autocrático: “Lo tienes que hacer porque soy tu jefe y punto!”
  • Democrático. “Este es el objetivo, y entre todos lo conseguiremos!”
  • Laissez-faire. “Haced lo que os de la gana… no tengo ni idea de gestionar esto, pero quiero resultados!”
  • Transformacional. Tranquil@! Este es tu trabajo, pero voy a ayudarte a desarrollarlo. Te equivocarás, y con ello aprenderás y serás un mejor profesional. Siempre tendrás mi apoyo, ¿ok?

¿Os fijáis bien en las diferencias? ¿Qué tipo de Líder sois vosotros o que líder tenéis?

Un buen líder no solo tiene la capacidad de ayudarnos en el trabajo, también tiene la función (entre muchas más) de proteger. Y es que el otro día lo hablaba con una compañera, de un buen líder, indirectamente, dependen miles de cuestiones que pueden facilitar la vida de cada uno de nosotros. Puedes estar pensando en tener familia, comprarte un coche, un piso, irte de vacaciones (todos trabajamos para tener dinero, ¿no? ¡Lo del desarrollo personal dejádmelo en los comentarios please!), etc… y puede depender de un incentivo que cobremos por nuestro buen desempeño, puede depender de la seguridad laboral que sintamos porque nuestro superior así nos lo ha trasmitido, o puede ser que por todo lo contrario, que en lugar de irnos de vacaciones a un hotelito en primera línea de playa, nos vayamos a un camping, de dudosa calidad, en Butranillas del Salvador donde Jesucristo perdió la chancla y recientemente un grupo de adolescentes apareció desmembrado mientras organizaban su fiesta de fin de graduación (para gustos los colores ojo!).

Si habéis llegado hasta aquí, lo primero de todo gracias por vuestro tiempo, y si me dejáis un comentario con vuestra opinión os lo agradeceré. Ojo con poner “Mi jef@! Es un@ cabrón@!” ¡Que luego nos leen y es culpa de María del Crimen! 😉

¡Un abrazo y gracias de nuevo! ¡Nos leemos! Que tengáis tod@s un gran día! 🙂

2 comentarios

Archivado bajo criminologia, crimiturra, social, trabajo

Pedir perdón

Para los que no me conocen, trabajo en el Departamento para Empresas de un gran retailer tecnológico. Como multinacional, estamos asesorados y acompañados en temas de coaching y mentores (valga la redundancia). Muchos de estos “acompañantes” tienen una historia común en cuanto a su origen:

“… y vivía muy volcado en mi trabajo, tanto que no veía a mi pareja durante días, incluso semanas, hasta que un día me detectaron una angina de pecho y desde entonces veo la vida de otra manera, y mi trabajo o función en esta vida es asesoraros para que no os pase lo mismo que a mi y sepáis vivir el día a día de manera “optimizada” para que no solo seáis más productivos, sino más felices si cabe…”

Bonito speech. Tiene de todo! Dedicación, implicación, tragedia, superación y solidaridad… Veeenga, me interesa tu moto… todavía no te la compro, pero sigue hablando…

Pasan las horas de formación, incluso los días, semanas (varias sesiones concentradas los viernes principalmente)… y llega un pequeño test que había que realizar para saber si estamos alineados con el mensaje que se nos trasmitía. En dicho test, varias preguntas, y entre ellas una que traigo aquí con intención de que surja un pequeño debate o que me hagáis llegar vuestra opinión en forma de comentario o mención o como mejor os venga:

“Llamo a la persona responsable de compras de la empresa ‘X’ con intención de presentarle las bondades de nuestro Dpto. Profesional. ¿Qué opción es la mejor?”

  1. Amenazo con que, si no se reúne conmigo, llamaré hasta que me compre.
  2. Me presento educadamente y le agradezco su tiempo, y después de darle 2 o 3 tips, intento cerrar un (tele) reunión con él/ella.
  3. Pido perdón por robarle su preciado tiempo y le insto a quedar cuando mejor le venga.
  4. Que llame él/ella. El que quiere algo mueve la primera ficha.

Yo marqué la opción 2) muy convencido, quizás porque es mi manera de trabajar, como estoy acostumbrado a hacerlo, y tiré para adelante muy seguro de que al menos esa pregunta, la tendría bien. Pues bien… spoiler: No. La respuesta correcta era la 3).

Mis compañeros saben que intento siempre darle valor a todo lo que hago, y me parece que nadie tendría que pedir perdón por hacer su trabajo. ¿Pedir perdón por “robar” tiempo? No tengo la sensación de estar robando tiempo. Estoy dedicando mi tiempo, conocimientos y buena voluntad para darte una solución a un problema/necesidad.

En otra ocasión, y relacionado en parte con ello, otra coach, esta vez de manera presencial, nos fue reuniendo uno a uno para “charlar” con cada uno de los Responsables de tienda. Cuando llegó mi turno, después de hablar largo y tendido, me dice:

“Veo que tienes un perfil muy técnico y a la vez eres muy comercial… Eso es raro. La gente que es muy comercial suele ser poco técnica, y el que es muy técnico, suele ser poco comercial… ¿Qué hace que tú, dentro todo lo que engloba el mundo de IT, hayas elegido VENDER? Y a la par, ¿Por qué elegiste Criminología para estudiar?

Mi respuesta, no niego que incluso un poco emocionado:

“Porqué me gusta ayudar a la gente…”

Y es que ya sea reuniéndome contigo para poner encima de la mesa una solución que mejore la seguridad y productividad de tu negocio, o bien, el día de mañana, dentro de una Institución Penitenciaria poder ayudar a un reo mediante una charla, formación específica o con mi compañía, he ahí mi esencia o mi manera de ser. Y es por ello por lo que PEDIR PERDÓN por ayudar, no está dentro de mis maneras de tratar con la gente (A ver, otra cosa es llamar en plena reunión, o molestar a alguien que está comiendo, por ejemplo. Aquí hablamos de educación).

¿Qué opináis? Soy todo oídos… digo… ojos (para leeros).

Un saludo, y gracias por pasarte por aquí.

8 comentarios

Archivado bajo comercial, consultor, social, trabajo